El secretario de Estado, Marco Rubio, reconoció este viernes que los mercados financieros están atravesando una fuerte caída tras la imposición de aranceles globales por parte de la administración Trump. Sin embargo, aseguró que esta situación es temporal y que los mercados «se reajustarán».
«Los mercados se ajustan a nuevas reglas»
Durante una reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la OTAN en Bruselas, Rubio explicó que las empresas globales necesitan tiempo para adaptarse a las nuevas condiciones comerciales impuestas por Estados Unidos.
“Las empresas de todo el mundo, incluidas las del comercio y el comercio global, solo necesitan conocer las reglas. Una vez que las conozcan, se ajustarán a ellas”, afirmó.
El secretario restó importancia a la caída de los mercados, atribuyéndola a un modelo económico que, según él, ha perjudicado a la industria estadounidense durante años.
“Los mercados se están desplomando porque se basan en el valor de las acciones de empresas que hoy en día están arraigadas en modos de producción perjudiciales para Estados Unidos”.
Rubio: «Hay que restablecer el orden comercial»
Rubio enfatizó la necesidad de un cambio profundo en el sistema comercial global, asegurando que mantener el modelo actual no es una opción viable para el país.
“Lo peor es dejarlo así para siempre. Esto no puede continuar. No podemos seguir siendo un país que no produce nada”.
Críticas a China por su modelo exportador
El secretario también arremetió contra China, acusándola de distorsionar los mercados internacionales:
“Es indignante. No consumen nada. Lo único que hacen es exportar, inundar y distorsionar los mercados, además de todos los aranceles y barreras que imponen”.
Estas declaraciones llegan justo después del anuncio de China sobre la imposición de aranceles recíprocos del 34 % a todas las importaciones estadounidenses a partir del 10 de abril, una medida que profundiza la tensión comercial entre ambas potencias.
“El presidente tiene razón”, concluye Rubio
Rubio cerró su intervención respaldando la estrategia de la Casa Blanca y justificando las medidas como un intento legítimo de equilibrar el comercio global.
“El presidente ha concluido, con razón, que la situación actual del comercio mundial es perjudicial para Estados Unidos y beneficiosa para muchos otros. Y va a restablecerlo, y tiene toda la razón al hacerlo”.