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    OpiniónReforma laboral, prueba de ácido: Darío Celis

    Reforma laboral, prueba de ácido: Darío Celis

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    LA 4T anunció como la reforma laboral más importante de los últimos cien años, donde ahora sí va a reinar la democracia y justicia en los sindicatos.

    Donde el nuevo modelo laboral va a permitir que los juicios se resuelvan por la vía de la conciliación, en tiempo récord y de manera justa para trabajadores y empresas.

    Especialistas reconocen que la madre de todas las batallas de la reforma laboral del gobierno de Andrés Manuel López Obrador es lo que se refiere a la democracia y representatividad sindical está por venir.

    El trabajador de empresas grandes, sindicalizado, se va a convertir en botín de las grandes centrales sindicales, sin que la Secretaría del Trabajo, que lleva Luisa María Alcalde, pueda evitarlo.

    Por ello la prueba del ácido de la reforma laboral va a estar en las grandes centrales de trabajadores, sobre todo las que están orientadas a productos manufactureros de exportación.

    Pero en nivel de las medianas empresas la democracia sindical no va a estar lista de la noche a la mañana y por mandato de ley o de este gobierno. Seguirán existiendo los sindicatos de protección,.

    Asimismo, los acuerdos entre empresa y sindicato, “matrimonios sindicales a modo”, manipulación de la ley para simular democracia, trajes a la medida entre sindicato y empresa por conveniencia de las partes.

    La semana pasada inició en 13 estados la segunda parte de la reforma laboral con el nuevo modelo de justicia laboral.

    Con este medida el 63% de las entidades tendrá el nuevo mecanismo de solución de conflictos laborales, basado en la conciliación y tribunales laborales, a cargo del poder judicial y con el que se estima reducir a 4 años a 8 meses la duración de cada demanda o juicio.

    Hasta el momento por la vía de la conciliación ha resuelto el 70% en menos de 45 días y el 30% restante que ha pasado a los tribunales laborales y se ha resuelto en menos de cuatro meses.

    Los estados donde inició la segunda etapa son: Baja California, Baja California Sur, Aguascalientes, Guanajuato, Querétaro, Colima, Veracruz, Puebla, Tlaxcala, Morelos, Guerrero, Oaxaca y Quintana Roo.

    El mecanismo de solución de conflictos que busca una justicia pronta y expedita contempló la creación de nuevas autoridades: el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, tribunales laborales federales a cargo del Poder Judicial y centros de conciliación y tribunales locales.

    Además de no no haber podido fincar la totalidad de las claves, la Oficina de las Naciones Unidas para Servicios de Proyectos (Unops) tampoco paga a los laboratorios lo poco que pudo comprar. Se acordaron pagos en 45 días y el promedio se está llevando a más de 90 o simplemente no ha habido pagos. Una de las causas es tener que depender de la aceptación del bien por parte del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), que dirige Juan Antonio Ferrer, para iniciar el proceso de pago. Y es que esto no sólo es un proceso tardado, pues si bien la entrega se hace en tiempo y forma, en ocasiones es incierto para el proveedor. De acuerdo con Unops, para iniciar el pago es requisito haber entregado el 100% de los insumos requeridos en la orden. En últimas fechas los operadores logísticos han estado rechazando producto, ya sea porque no cuentan con espacio para almacén, porque no cuenta con contrato con el destino (institución) o por instrucciones del Insabi de no recibir. Esto genera que no se concluya la entrega y además se corra el riesgo de adquirir sanciones que no son responsabilidad de los proveedores. La falta de respuesta a los correos electrónicos de la Unops y la comunicación sólo a través de este medio, en donde nunca se sabe si el correo fue recibido por la persona que puede resolver las dudas, genera incertidumbre y preocupación entre los proveedores, porque de los pagos depende el seguir adquiriendo las materias primas e insumos necesarios para seguir fabricando los medicamentos.

    Ayer el presidente Andrés Manuel López Obrador se preguntó en su conferencia Mañanera las razones por las que el panista Ricardo Anaya y Enrique Peña rompieron una relación que parecía tan sólida. Unas de las versiones de este distanciamiento que se tradujo en una de las cacerías legales más fuertes que el queretano haya sufrido en su carrera, tiene que ver con la elección para gobernador en el Estado de México en 2017, que acabó ganando Alfredo del Mazo Maza. Peña percibió que el entonces líder del PAN operó en favor de la candidata de Morena, Delfina Gómez, y para ello quiso utilizar a su abanderada, Josefina Vázquez Mota. La idea de Anaya era que una derrota del PRI en tierras mexiquenses habría orillado al presidente a aliarse con el blanquiazul en las elecciones de 2018, con su candidato a la cabeza. Todo este galimatías abonó la desconfianza de Peña hacia Anaya y generó una explosiva ruptura que provocó que la maquinaria judicial se le fuera encima con las acusaciones de lavado de dinero en su contra que lo acompañaron durante todo el proceso electoral que culminó con la victoria del tabasqueño.

    Todavía falta tiempo para que la generación de empleo alcance los niveles previos a la pandemia, y más para recuperar las plazas formales. Sin embargo, OCCMundial, empresa de origen mexicano que está festejando 25 años en medio de una crisis económica nacional y global, que registra oferta de empleo en 17% por debajo de lo que estaba antes de la emergencia sanitaria por Covid-19, espera crecer en 2021 un 10% y lograr margen positivo de EBIDA de alrededor del 25% con un enfoque claro en atraer negocio de las PyMEs, aprovechando su vertiginosa transformación digital. La firma de origen mexicano dirigida por Ricardo Rodarte nació en 1996 y es una de pocas sobrevivientes de la burbuja de las dotcom´s, trayendo el concepto de bolsa de trabajo en línea. A lo largo de este cuarto de siglo ha publicado 12.5 millones de ofertas laborales, tiene más de 15 millones de usuarios que buscan empleo y 97 mil empresas han sido sus clientes.

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