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    El Clan: ahora Daniel Asaf, brazo derecho de AMLO: Carlos Loret de Mola

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    ¿Con qué cara el presidente dice que no es corrupto? Cada vez son más integrantes de su primer círculo, del más íntimo, los que están exhibidos en corrupción y tráfico de influencias.

    El más reciente, Daniel Asaf, su hombre físicamente más cercano, su brazo derecho, el que lo acompaña a todos lados, el que incluso se sienta a su lado en los aviones, el que le carga los papeles, su asistente personal. Asaf es el protagonista del nuevo capítulo del serial de reportajes El Clan que hemos presentado en Latinus para evidenciar -con audios y documentos- cómo funciona la corrupción en el gobierno de AMLO.

    Asaf destaca en esta red de “coyotes” como el engrane que facilita reuniones, contactos y contratos de medicinas y equipo médico, y también de material para el Tren Maya, según expone la pieza del reportero Mario Gutiérrez Vega. Nada más el negocio de extraer, vender y transportar el balasto que se utiliza en las vías del famoso tren, les ha significado unos 2 mil millones de pesos, según se dio a conocer en la entrega de El Clan que comenté en estas Historias de Reportero el 10 de enero.

    Dicen las fuentes de Palacio Nacional que Asaf es “el maestro” de los tres hijos del presidente. El que les enseñó la ruta para el tráfico de influencias. El que les mostró cómo se hacía.

    En los audios revelados en el reportaje de anoche, Amílcar Olán -amigo íntimo de los López Beltrán, al que convirtieron en empresario multimillonario este sexenio dándole jugosos contratos- habla una y otra vez de Daniel Asaf a quien apodan El Gallo. De sus múltiples citas. De cómo cierra los negocios con él y con el hijo del presidente. “Vine a hablar con Daniel Asaf”. “Voy a ver al Gallo”. “Voy a una comida con El Gallo”. “Ahorita le voy a mandar mensaje al Gallo”. “Ni siquiera el Bobby (Gonzalo López Beltrán), es con El Gallo”. Amílcar remata: “es el que manda aquí”.

    Pero el presidente tiene el descaro de seguir diciendo que se acabó la corrupción. Apenas ayer en su mañanera soltó: “yo no soy rata, yo no soy corrupto, somos distintos”. Ya son demasiados casos en su entorno. Ya no puede decir que no sabe. Los audios muestran que él está enterado. El círculo de corrupción y tráfico de influencias rodea íntimamente a López Obrador. Sus hijos José Ramón, Andy y Bobby. Ahora su asistente personal Daniel Asaf. Antes sus dos hermanos, Pío y Martín, en videos recibiendo dinero en efectivo. Y también su secretario particular, Alejandro Esquer, en video haciendo un carrusel de cash en sucursales bancarias.

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